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lunes, 5 de diciembre de 2011

cancer de prostata

Se denomina cáncer de próstata al que se desarrolla en uno de los órganos glandulares del sistema reproductor masculino llamado próstata. El cáncer se produce cuando algunas células prostáticas mutan y comienzan a multiplicarse descontroladamente. Éstas también podrían propagarse desde la próstata a otras partes del cuerpo, especialmente los huesos y los ganglios linfáticos originando una metástasis.
Esta afección puede causar dolor, micción dificultosa, disfunción eréctil, entre otros síntomas.

La enfermedad se desarrolla más frecuentemente en individuos mayores de 50 años. Es el segundo tipo de cáncer más común en hombres. Sin embargo, muchos hombres que desarrollan cáncer de próstata nunca tienen síntomas, ni son sometidos a terapia. Diversos factores, incluyendo la genética y la dieta, han sido implicados en su desarrollo, pero hasta la fecha (2005), las modalidades de prevención primaria conocidas son insuficientes para eliminar el riesgo de contraer la enfermedad.

La detección se lleva a cabo principalmente por la prueba en sangre del antígeno prostático específico, llamado PSA (acrónimo inglés de prostate-specific antigen) o por exploración física de la glándula prostática (tacto rectal). Los resultados sospechosos típicamente dan lugar a la posterior extracción de una muestra tisular de la próstata (biopsia), que es examinada en microscopio.

El tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, o bien una combinación de todas. La edad y el estado de salud general del afectado, tanto como el alcance de la diseminación, la apariencia de los tejidos examinados al microscopio y la respuesta del cáncer al tratamiento inicial, son vitales en la determinación del resultado terapéutico. Debido a que el cáncer de próstata es una enfermedad que afecta preferentemente a hombres mayores, muchos de ellos morirán por otras causas antes de que el cáncer pueda propagarse o causar síntomas.

CANCER CERVICOUTERINO

A NIVEL MUNDIAL, el cáncer cérvicouterino
es la segunda causa de muerte
por neoplasias malignas en la mujer.
Sin embargo, gracias a la citología y a la
histopatología se le puede detectar tempranamente
y tratar oportunamente, reduciendo el impacto
de esta enfermedad. Sumado a estas medidas, el
panorama se torna más favorable al contar ahora
con vacunas que prometen disminuir este cáncer,
especialmente en los países que presentan mayor
número de casos. La relación entre el cáncer cérvicouterino
y el virus del papiloma humano, propuesta
a principios de los años 80’s por el doctor
Harald zur Hausen, continúa siendo hoy explorada
por diversos estudios. Algunos de los resultados
se exponen en la presente revisión, lo que nos
ayuda a tener una mayor comprensión de la biología
del virus y de su papel en la carcinogénesis.
Como ejemplo de ello, se han identificado nuevas
funciones biológicas de las proteínas virales que pueden afectar el ciclo viral, la respuesta celular
y muy posiblemente influyan en el desarrollo de
lesiones cervicales y su progresión a cáncer. Por
otro lado, también se sugiere que las diferencias
biológicas y funcionales entre las llamadas variantes
virales, pudieran tener impacto en la etiología
del cáncer. La distribución geográfica y el potencial
oncogénico de estas variantes virales proporcionan
datos que ayudarán a un diseño más eficiente de
vacunas y protocolos de vacunación. La suma de
estos estudios ofrece un panorama más detallado
de la biología del virus, de nuevas interacciones de
éste con la célula hospedera, de la importancia de
las variantes virales y de posibles blancos terapéuticos;
lo que hace que la relación entre el cáncer
cérvicouterino y el virus del papiloma humano,
sea una historia que no termina.

cancer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal—la más frecuente—que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.1

Los principales factores de riesgo de contraer cáncer de mama incluyen una edad avanzada, la primera menstruación a temprana edad, edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber dado a luz, antecedentes familiares de cáncer de mama, el hecho de consumir hormonas tales como estrógeno y progesterona, consumir licor y ser de raza blanca.2 Entre 5 a 10% de los casos, el cáncer de mama es causado por mutaciones genéticas heredadas.

Para detectar el cáncer de mama, se utilizan diferentes pruebas como la mamografía, ultrasonido mamario con transductores de alta resolución (ecografia), una prueba de receptores de estrógeno y progesterona o imágenes por resonancia magnética. El diagnóstico de cáncer de mama sólo puede adoptar el carácter de definitivo por medio de una biopsia mamaria. Es ideal hacer biopsias por punción o aspiración, con aguja fina, con pistola de corte, estos guiados por ultrasonido o resonancia o usar equipos de biopsia por corte y vacío, los cuales son capaces de retirar la lesión parcialmente o completamente, según el caso. Estos pueden ser guiados por estereotaxia (imagen mamografica guiada por coordenadas) o por ultrasonido. Si no es posible, se pueden hacer biopsias incisionales (retirar parte de la masa) o excisionales (retirar toda la masa), esto puede alterar el estadio del tumor. Mediante ultrasonido, hay nuevas técnicas que pueden sugerir malignidad, como el doppler, el 3D multicortes o la elastografia, pero todas deben ser evaluadas y solo se tendrá un diágnostico definitivo mediante un Biopsia. Obviamente, por todos los metodos de imagen, se tienen caracterizaciones de lo que puede ser un cáncer o no, para lo cual, se usa el método BI-RADS, para decidir la conducta según esa clasificación.

Del total de los carcinomas de mama, menos del 1% ocurren en varones. El Día Internacional del Cáncer de Mama se celebra el 19 de octubre1 , tiene como objetivo sensibilizar a la población general acerca de la importancia que esta enfermedad tiene en el mundo industrializado.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Platicar con los niños a cerca de la enfermedad

tumor en mucosa bucal

Tumores de la mucosa bucal

Una tumoración de la mucosa bucal es una lesión exofítica, es decir, que sobresale de la superficie normal, casi siempre de consistencia blanda o elástica y generalmente detectable a la autoexploración. La lengua o el propio dedo es capaz de encontrar un bulto anormal que antes no existía. La mayoría de estas tumoraciones son benignas y de fácil solución.

Clasificación
En el humano existen unos 70 billones de células de 200 tipos, que se organizan en distintos tejidos y órganos.
Una tumoración puede originarse en cualquier tejido de los que integran las estructuras de la boca: el epitelio, el tejido conjuntivo, las glándulas salivares o los nervios, entre otros.
Las tumoraciones benignas tienen como causa:
?Malformaciones congénitas o adquiridas.
?Reacciones del tejido ante una agresión traumática como un mordisco o la rozadura de una prótesis dental.
?Un verdadero tumor benigno por multiplicación celular pero de crecimiento lento no infiltrante (no penetra en los tejidos adyacentes).
Todas estas lesiones, cuando ya están establecidas, no suelen crecer y no duelen al tragar y al masticar pero pueden interferir al hablar o comer.
Las tumoraciones malignas son producidas por la conjunción de varios factores como son el tabaco, el alcohol, los virus y otras factores carcinogenéticos. El tumor maligno más frecuente en la boca tiene su origen en el tejido epitelial y se llama carcinoma de células escamosas. Crece rápido, se ulcera, duele al hablar o tragar y si no se detecta a tiempo infiltra los tejidos adyacentes, metastatiza y mata al sujeto que lo padece.

Diagnóstico
Primero se detecta por la autoexploración. Al cepillar los dientes y las encías, al pasar la lengua o mover las mejillas o los labios o al tocarnos con los dedos será sencillo detectar la tumoración que sobresale como una excrecencia sobre la mucosa normal y que antes no existía.
El segundo paso es acudir al dentista, que realizará las exploraciones pertinentes, mandará la analítica y pruebas complementarias como son las radiografías. Los especialistas sabemos muy bien que al palpar, si la lesión está indurada y es dolorosa a la presión, sin una arista dental próxima que la justifique, debemos ponernos en alerta.
La biopsia, examen complementario sencillo e indoloro, nos informará del carácter benigno o maligno de la lesión. En ningún caso debemos dilatar la espera o recurrir a simples colutorios orales (enjuagues del mercado) ante las lesiones descritas.

Tratamiento
Ante cualquier tumoración oral y una vez completada la historia clínica y los exámenes complementarios, debemos eliminar irritantes locales como alcohol, tabaco, traumatismos por dientes o prótesis, placa bacteriana y sarro o infecciones.
También se deben controlar factores generales como enfermedades sistémicas o inflamaciones crónicas.
Si después de 15 días de eliminados estos irritantes y controlados los factores sistémicos, la lesión permanece, es preceptivo biopsiarla para obtener una muestra. El médico especialista en anatomía patológica hará el estudio microscópico de la pieza de tejido que hemos extraído y emitirá un informe sobre benignidad o malignidad.
Si la lesión es benigna se extirpa y si es maligna además tendrá que estudiarse la posibilidad de aplicar quimioterapia o radioterapia (un comité de tumores indica el camino a seguir).
Debemos insistir en que la prevención (evitar el tabaco y el alcohol y llevar una vida sana sin contravenir el ritmo circadiano) y el diagnóstico precoz de la lesión una vez aparecida (sin dilatar el tiempo en acudir al especialista) son la base de un resultado exitoso.

Que es el cancer

Enfermedades:

Tumores cerebrales

Última actualización: Martes, 3 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 10:49h.

¿Qué es?

El tumor cerebral o intracraneal se define habitualmente como todo aquel proceso expansivo neoformativo que tiene origen en alguna de las estructuras que contiene la cavidad craneal como el parénquima encefálico, meninges, vasos sanguíneos, nervios craneales, glándulas, huesos y restos embrionarios. Dicho de otro modo, se trata de una masa anormal de nueva aparición que crece y que tiene origen en las estructuras citadas. Podemos deducir que un tumor puede causarle daño al cerebro de dos maneras: invadiendo tejidos vecinos (tumor maligno) o presionando otras áreas del cerebro debido a su propio crecimiento.

Síntomas de Tumores cerebrales

Los síntomas de los tumores intracraneales aparecen cuando el tejido cerebral ha sido destruido o cuando aumenta la presión en el cerebro. Ya veremos que esto puede suceder tanto en tumores malignos como en benignos. Los síntomas generales empiezan por la alteración de algunas funciones mentales, sobre todo enlentecimiento y apatía, cefalea, vómitos, nauseas, inestabilidad, crisis epilépticas generalizadas y edema de papila (hinchazón del nervio ocular a causa de la presión en el cerebro); la mayoría de estos síntomas están causados por la presencia de hipertensión intracraneal. Existen síntomas más graves que produce el propio crecimiento del tumor y dependen de la localización topográfica de la lesión.
Los más comunes son:
  • Paresias (parálisis transitorias o incompletas).
  • Crisis motoras parciales
  • Afasias (problemas para utilizar el lenguaje)
  • Apraxias (problemas para realizar ciertas secuencias de movimientos, por ejemplo, abrocharse un botón)
  • Agnosias (la persona puede percibir los objetos pero no asociarlos con el papel que habitualmente desempeñan)
  • Alteraciones campimétricas (de la visión) Existen otros síntomas localizados en zonas alejadas del cerebro: se llaman síntomas de falsa localización y se deben a la misma hipertensión intracraneal o al desarrollo de un síndrome de herniamiento cerebral (un desplazamiento del tronco encefálico a causa de la presión).

Tipos de Tumores cerebrales

Tumores intracraneales primarios:

e denominan tumores cerebrales primarios a aquellos que se originan en el cerebro, es decir, que no tienen su origen en otras partes del cuerpo. Suelen aparecer durante la infancia y también a partir de los cuarenta o cincuenta años. El tipo de tumor y su localización vienen determinados por la edad; en la infancia y adolescencia predominan los astrocitomas infratentoriales y los tumores de la línea media como el meduloblastoma y el pinealoma; en la edad adulta, los astrocitomas anaplásicos y glioblastomas (que son los tumores intracraneales primarios más diagnosticados aunque el más frecuente en series autópsicas es el meningioma). El origen de los tumores intracraneales primarios es desconocida. Algunas enfermedades hereditarias presentan una elevada incidencia de tumores intracraneales, lo que sugiere la existencia de factores genéticos predisponentes

tumor de ovario

Diferentes tumores

Etapas de cancer de mama

Cancer: que es y como se forma?

COMO SE ORIGINA

SINTOMAS

PULMON DE UN FUMADOR

CANCER EN LA BOCA

conspiracion vs el cancer

miércoles, 9 de noviembre de 2011

medula espinal

TUMORES DE LA MEDULA ESPINAL.La médula se asemeja en su funcionamiento a un verdadero cable telefónico. Rodeada de una protección ósea, la médula contiene un manojo de nervios que conducen mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo. , dando instrucciones ( funciones motoras, por ej. mover un brazo) o recibiendo información desde la periferia ( función sensitiva, por ej. Señalando una zona de dolor).

Los tumores que crecen dentro o cerca de la espina, interfieren dicha comunicación, ya sea por compresión de la misma o de los nervios que salen de ella, como por disminución de la circulación de la sangre a ese nivel.

Los síntomas más comunes producidos por los tumores de la médula espinal son: dolor, generalmente constante, sensación de quemadura, alteraciones en la sensibilidad de la piel a la temperatura, debilidad, falta de coordinación, espasticidad y ataxia.


Las partes del cuerpo afectadas por éstos síntomas varían según la localización , la extensión y el tipo de tumor
¿ COMO SE REALIZA EL DIAGNÓSTICO?Cuando el especialista sospecha la existencia de un tumor de cerebro o de la médula espinal, basándose en la historia médica y en los síntomas del paciente, puede solicitar varios estudios específicos para confirmar el diagnóstico, siempre comenzando con un tradicional examen neurológico. Debe examinar el movimiento y los reflejos de los ojos , la reacción de las pupilas, los reflejos a nivel de la rodilla, el nivel de audición, la sensibilidad por medio de un objeto punzante, etc..

El próximo paso es pedir una placa simple de cráneo, una resonancia magnética nuclear, y una tercera técnica de imágenes, llamada PET o emisión tomográfica de positrones, la arteriografía cerebral permite visualizar la circulación sanguínea tumoral y la relación de la masa tumoral con las arterias. A modo de ejemplo mostramos dos casos: un meningioma de la base y un astrocitoma temporal profundo. Ambos fueron resecados con excelentes resultados post-quirúrgicos.

cancer en los niños

Considerando que todos los órganos del cuerpo están formados por tejidos, que los tejidos se componen de conjuntos de células, y que las células son las responsables por el crecimiento, la evolución, y la renovación de los órganos y tejidos, es necesario saber que cuando existe una alteración en una célula, o que esta haya cumplido su objetivo y respondido a la demanda de órganos y tejidos, se muere. Si la célula sobrevive, originará células iguales a ella, distintas de las normales y, escapando a los mecanismos normales de control, se proliferará originando un conjunto de células "enfermas" y anormales que se localizará en un tejido o órgano, pudiendo viajar por la sangre a otros órganos o tejidos, causando tumores de muchos tipos y en localizaciones muy diferentes. Al crecer descontroladamente, la célula adquiere tamaños y morfologías anormales, destruyen células vecinas, órganos y huesos, consumiendo parte de los nutrientes y de la energía del paciente, y debilitando las defensas del organismo. A esas células enfermas la medicina llama cáncer, una enfermedad que puede aparecer en cualquier etapa de la vida, desde el nacimiento y a lo largo de todo el desarrollo del ser humano. El cáncer no es una enfermedad transmisible. El cáncer es una propagación incontrolada de células en cualquier órgano o tejido, que se origina cuando un grupo de células escapa de los mecanismos normales de control en cuanto a su reproducción y diferenciación.

Cáncer infantil

Con motivo del día mundial contra el cáncer, el 4 de febrero, la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), dedica su celebración este año a la lucha contra el cáncer infantil en razón de que hoy, esa enfermedad es la segunda causa más frecuente de mortalidad infantil en niños con edades comprendidas entre 1 y 14 años. Las estadísticas enseñan que cada año más de 160 mil niños son diagnosticados con cáncer en el mundo. El 80% de los pacientes infantiles viven en países en desarrollo. Según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), en los países desarrollados, tres de cada cuatro niños con cáncer sobreviven al menos cinco años después de ser diagnosticados, gracias a los progresos en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. En los países en desarrollo, más de la mitad de los niños diagnosticados con cáncer tiene probabilidades de morir. En España, después de los accidentes, el cáncer es la segunda causa de mortalidad infantil. Hoy día, tanto la incidencia como la predominancia del cáncer en la edad infantil están en ascenso. En razón de eso, se hace cada vez más necesarios un mejor y precoz diagnostico, y tratamientos efectivos.

Los cánceres más frecuentes en los niños

Según la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, los cánceres más frecuentes en la infancia son: la leucemia (cáncer de los glóbulos blancos), seguida del Linfoma (cáncer de los ganglios linfáticos), Tumores cerebrales (cáncer que puede situarse en muchas partes del cerebro), y el Osteosarcoma (cáncer de huesos). Los tumores suponen el 80% de todos los casos. La leucemia es el cáncer que más ocurre en la infancia. Existen varios tipos. Las más frecuentes en niños son las leucemias linfoblásticas agudas, y suelen padecer niños con edades comprendidas entre 2 y 8 años. Después de la leucemia, los tumores del sistema nervioso son el segundo tipo de cáncer más frecuente en la infancia. Pueden ocurrir entre los 5 y los 10 años de vida. Y seguido de los tumores, se encuentran los linfomas, que son cánceres que se desarrollan a partir del sistema linfático. Con menos frecuencia, suele haber cáncer de intestino delgado, en el hígado, bazo, sistema nervioso, y médula ósea.